viernes, 1 de mayo de 2020

De vuelta.



Hace mucho que no entraba aquí porque no sabía como expresarme; antes me sentaba en mi cama o incluso en la silla de mi escritorio y las palabras salían solas. ¿Pero ahora? Ahora cuando intento hacerlo me cuesta por el simple hecho de que tengo muchos sentimientos mezclados entre sí (decepción, ira, alegría, tristeza...), había momentos que me paraba a pensar como una persona podría albergar tantos sentimientos en un mismo instante o si era posible eso. Entonces me pasó y me di cuenta de que era posible, te sientes extraña como si no fueras tú realmente, pero lo eres solo que todas las emociones se te acumulan en un mismo momento y al no ser algo normal no sabes cómo enfrentarlo.

Han pasado muchas cosas desde mi última vez aquí y espero poder volver poco a poco ya que para mí es una forma liberarme y pensar bien las cosas. Por lo tanto, aquí va algo:


¿Os acordáis de lo último que escribí? ¿Sobre una amistad que no sabía si vale la pena?


Finalmente, me di cuenta de que no lo valía porque si lo vale nunca se va de tu lado. A lo mejor discutiréis en un futuro, pero es normal. Una amistad verdadera siempre está ahí y da igual el problema que tengáis, siempre buscará una forma de solucionarlo.



Todo esto lo sé por experiencia propia, poco después de escribir el último texto me vi envuelta en una discusión con mis amigas (con las cuales siempre iba, se podría decir que si no salía con ellas no salía de casa) y lo peor no fue la discusión que no me acuerdo el motivo por el cual empezamos a discutir. Simplemente por cada cosa que pasaba era motivo suficiente como para discutir; si prefieres quedarte en casa porque tienes que estudiar, discusión; que, si no vienes de fiesta, discusión; que si no plantas cara a tus padres, discusión; que si no hablas con nosotras (porque no estoy de humor o simplemente no estoy con el móvil por hacer cosas), discusión e incluso me obligaban a decirles que me pasaba, aunque no estuviera preparada para ello... Ya os podéis imaginar como acabo todo, tiempo.

Eso decidimos entre todas, algo de tiempo para aclarar nuestros pensamientos y saber qué hacer con nuestra amistad. Un tiempo que nos dimos cuenta de que era necesario para saber que ya nada sería igual e incluso a lo mejor ya no volveríamos a ser las mismas. Efectivamente así fue...

Días después quedamos, yo lo tenía claro quería recuperar a mi hermana mayor porque una de ellas era eso para mí. Una vez con ellas, me di cuenta que ya no era mi hermana mayor, aquella persona no era la que tiempo atrás me había consolado cuando había discutido con mi familia, la que intentaba alegrarme la tarde después de uno de mis ataques de ansiedad o la chica que se había convertido en mi familia (incluso era una más de mi familia), aquella chica era completa desconocida a mis ojos así que ninguna esperanza me quedaba de recuperar esa amistad y ya no tenía nada que hacer allí.

Justo en ese momento me miró, no tardó ni un segundo en apartar la mirada de mí y ahí me di cuenta, la había perdido para siempre. Y no obstante ella misma se encargó de dejarlo claro cuando me dijo que no estaba enfadada conmigo solo estaba decepciona que para ella era peor; a lo mejor en tiempo (meses e incluso dentro de años) podría volverme a mirar, pero que en ese momento no podía. Y justo ahí ya sabía que no había marcha atrás, que daba igual lo que pasara esa tarde porque ese día era el final de nuestra relación.



Y efectivamente así fue, 3 días después era mi cumpleaños. La mayoría de edad, una fecha que no olvidas y así fue, pero no de la manera que esperaba. Tenía una fiesta sorpresa organizada por ella y mi hermana, por mi parte estaba invitada aunque ya no hubiera amistad seguía siendo una persona importante para mí y la quería tener presente en ese día, pero no se presentó, dijo que se sentiría incomoda, esto se lo dijo a mi hermana que luego me lo contó a mí y a la fiesta con mi familia tampoco lo hizo aunque esta vez el motivo fue mi hermana que a pesar de haber aceptado que yo la quería ahí lo respetó, mi hermana le dijo que no viniera porque la que se sentiría incomoda ahí seria ella. ¿Sabéis lo que contesto? Que si ella iba al cumpleaños era porque mi madre le había invitado y no quería quedar mal con ella. Mi cara cuando me lo dijeron fue de decepción, ahí me di cuenta de que no se me iba a olvidar ese cumpleaños en la vida.



Si me felicitó, aunque llevaba todo el día deseando que lo hiciera cuando leí ese mensaje con un simple felicidades sabias que no lo quería, que la ira y la decepción que sentía hacia ella era mayor al amor y a la amistad que habíamos construido juntas. No he sabido nada más de ella desde aquel día y sinceramente, me da igual, aunque espero que este bien. He construido amistades mejores que me han apoyado sin presionarme, que me quieren por como soy, pero sobre todo que están ahí y da igual el plan que hagamos lo importante es estar juntos y divertirnos, aunque siempre acabemos en los pubs y tenga que avisar a mi madre donde voy aun sabiendo ella que iba a acabar allí y no se preocupaba porque se fiaba de mí y sabía que mis amigos no me iban a dejar sola jajaja.



Creo que es suficiente por hoy sino me quedaré sin lágrimas porque parece que el universo se ha puesto en mi contra ya que mientras escribo esto estoy escuchando música (una forma que me ayuda a concentrarme para escribir) y todas las canciones que suenan son aquellas que tienen un bonito recuerdo con ella.

CONSEJO: Aquella persona que realmente vale la pena luchará con todo y contra todos para estar a tu lado (obviamente tú tienes que hacerlo también, tiene que ser por ambas partes) y si no es así déjala irse porque no vale la pena gastar tu tiempo en alguien que no hace nada para permanecer en tu vida.