miércoles, 3 de enero de 2018

tiempo

Borracho me hablaste.
Al principio de nuestra amistad pensaba que no te quería como un amigo sino como algo más, con el paso del tiempo te quise ver como un hermano y durante un periodo de tiempo lo conseguí.
Mi alegría aumentaba a medida que el verano se acercaba, por fin te iba a ver después de un tiempo separados, luego me entere que te ibas y yo no sabia si te iba a ver por ello, planee ir en mi cumpleaños, bueno nuestro cumpleaños. De los dos tú eres el mayor por unas horas y te empeñas en recordármelo siempre…

Decidimos ir al pueblo para esa fecha; fui con mis amigas, una de ellas se picaba contigo y esos actos me dolían mucho porque ambos erais personas importantes en mi vida.

Me acuerdo perfectamente aquel día a pesar del paso del tiempo; en un momento de aquella noche ya no aguante más, me derrumbe y tuve que alejarme, todas se me acercaron a ver que me pasaba. Mi voz no salía y lo único que quería es que te acercaras y me abrazaras, que me dijeras que estabas ahí para mí que no pasaba nada. Me di por vencida al no ver que venias, pero para mi sorpresa lo hiciste, viniste.

Apareciste por detrás de mi y me abrazaste, como eres más alto que yo me susurraste al oído si me encontraba bien, me gire y mirándote a los ojos mis muros cayeron y con ellos mis lágrimas, no sabia como pararlas…

Estuvimos abrazados hasta que paré de sollozar, que no me preocupara eso fue lo que me dijiste, no sé como lo hiciste porque no lo dije en ningún momento. En ese momento me di cuenta de que me conoces más de lo que pensaba, luego me dijiste que te tenias que ir, que tu padre te reclamaba. Nos despedimos y me fui con mis amigas que esta ese momento no me di cuenta de que nos habían dado nuestro espacio.

Posteriormente hablé con una amiga y esta me dijo que me gustabas yo no le creí y por ello le pedí las razones; me dijo que por la forma que hablaba de ti, la sonrisa que se me pone cuando hablo contigo, cuando estaba contigo siempre estaba feliz y sobre todo por mi comportamiento, mis ganas de verte, de hablarte…

Ahora mismo mis sentimientos son confusos, tus declaraciones cuando ibas borracho han hecho dudar de mis sentimientos; por una parte, creo que me gustas, pero por otra creo que es un amor de amigos.

Creo que no admito la verdad por miedo ¿a qué? Pues al rechazo, a que te alejes de mi porque eres alguien importante en mi vida, a que pierdes la confianza o parte de ella al contarte mi sentimientos, miedo a lo que siento y he reflexionado y creo que en realidad no sentía lo que pensaba por los chicos con los que estuve, sí que sentía algo pero en el fondo de mi notaba que no podía ser porque había algo que lo impedía y ahora sé que era o mas bien quien era y eras tú.

Ahora estamos distanciados y todo fue por que te he dicho que me gustas, ambos somos culpables ya que no debiste ilusionarme y por mi parte es mi culpa por qué no debí contártelo cuando ambos no estábamos en condiciones ya que estábamos celebrar la entrada de año y estábamos algo tocados de alcohol.

¿Estoy decepcionada? La verdad que un poco si ya que me ilusionaste para nada. Te quiero y ya no tengo miedo a decirlo. Lo mas doloroso de todo es que mi orgullo ha sido el que ha salido perjudicado; sabia que no tenia que decirte nada, que por muy borracha que fuera no tendría que haber abierto mi boca. Que ilusa fui, realmente no podía creer que tú te fijaras en mi, solo tienes que verme para darte cuenta de lo que hablo. Tonta por pensar, que, aunque me lo hayas dicho por WhatsApp me querías como algo mas que una amiga. No sé cómo pude creer en ti, confío en ti y lo hare hasta que me hagas algo para que cambie de opinión, pero yo ya no estaré contigo igual.
Me he declarado a ti y cuando pensaba que tú también me querías de la misma forma por lo que parece ser que es por miedo te has echado atrás, me has metido la excusa de tu novia que dudo que la tengas y también la de la distancia, ¿te crees que no he pensando en ella ya? Pero a pesar de ese miedo te lo he dicho sin pensar en otra cosa que no fuera mis sentimientos y en como reaccionarias tú.

Ahora la que no puede mirarte a la cara soy yo….
Ahora lo pienso y me destroza el alma pensar en ello. Sabia que no tenia que hacerlo porque esto podía pasar, pero ¿sabes qué? No me arrepiento de ello ya que así me quito un peso de encima que llevaba meses ocultando, y esto es gracias a mis amigas que me han dicho que pase lo que pase ellas estaban ahí para mí.

Y efectivamente están, han estado ahí cuando me he metido a la cama y me he derrumbado con el corazón hecho trizas…

Creo que lo mejor ahora es que el tiempo pase y que la tensión desaparezca para que podamos hablar como personas civilizadas que somos.

Yo solo digo que un lo siento o un perdón no se soluciona nada, con hechos o demostraciones sí. Solo espero que algún día demuestres que te importo, aunque sea como amiga que es como lo haces realmente.

Una demostración tiene que ser porque quieres, que te salga del corazón y no porque te lo diga esa persona, si esa persona te lo dice es ir por el camino fácil y realmente no sabes si le importas.


Un consejo: si conoces bien a esa persona piensa en ella, piensa en lo que haría ella en esa situación.