Estoy harta del mundo, harta de que pienses que te puedes burlar de mi. Harta de que todo el mundo me hable de ti como si fueses el diablo en persona, harta es lo que estoy al ver que no me hablas.
Y a pesar de todo eso todavía espero a recuperar aquella relación, aquella que cada día que pasa se hace tan lejana; aquella en la que tantos bonitos recuerdos se quedaron en el olvido, junto a tus promesas de estar juntos y junto a tus te quiero feah, a que ganas tengo de verte a las veces que me decías quiero verte y susurrar te al oído te quiero. Todas esas promesas que me decías se quedaron en el fondo del olvido junto a nuestra relación.
Una escusa fue la idea más fácil para finalizar las cosas, una manera fácil de salir corriendo cuando hay problemas; en vez, de quedarte para solucionar las cosas, salir huyendo como un cobarde. Como si le tuvieses miedo al amor, al enamorarte; yo, también lo tenia pero por ti volví a confiar, a dejarme llevar por el viento, a poder vivir sin miedo, a vivir, por ti hice todo eso y por tu culpa ese miedo volvió.
Cuando hablaba contigo mis amigas lo sabían ¿sabes porque? porque cada vez que hablábamos tenia una sonrisa en la cara; tenia un brillo especial en los ojos, aquellos en los que cada vez que discutíamos se llenaban de lagrimas, esos ojos que hoy en día no tienen vida, sin ese brillo y aquella sonrisa se ha vuelto falsa porque te fuiste y ya no estas a mi lado haciéndome reír por cualquier tontería.
Al fin y al cabo, me alegra haberte conocido porque contigo he tenido momentos felices que siempre llevaré conmigo, ganas de volver a vivir, ganas de estar contigo todos los días, gracias por esos momentos de alegría junto a ti.